Cuando el volumen de patrimonio crece, gestionarlo directamente como persona física suele implicar una mayor carga fiscal, más riesgo jurídico y menor capacidad de planificación. En estos casos, la sociedad patrimonial se convierte en una herramienta clave para ordenar activos, protegerlos y gestionarlos con una visión estratégica y a largo plazo.
Este artículo explica qué es una sociedad patrimonial, qué beneficios aporta y cómo puede marcar la diferencia mediante ejemplos concretos con datos económicos reales.
¿Qué es una sociedad patrimonial?

Una sociedad patrimonial es una sociedad mercantil cuya finalidad principal es la tenencia y gestión de bienes y derechos, no el desarrollo de una actividad económica productiva.
Habitualmente, una sociedad patrimonial puede estar compuesta por:
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Inmuebles destinados al arrendamiento
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Activos financieros
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Participaciones en otras sociedades
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Tesorería acumulada
Su objetivo no es operar un negocio, sino administrar patrimonio de forma eficiente, ordenada y planificada.
Principales beneficios de una sociedad patrimonial
1. Optimización fiscal de las rentas
Las rentas obtenidas por la sociedad tributan en el Impuesto sobre Sociedades, generalmente al tipo del 25%, frente a los tipos progresivos del IRPF, que pueden alcanzar porcentajes significativamente más altos en rentas elevadas.
2. Mayor capacidad de reinversión
Al no ser necesario retirar los beneficios a la persona física, la sociedad patrimonial permite:
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Crear reservas
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Reinvertir beneficios
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Planificar inversiones futuras
todo ello sin tributación adicional inmediata.
3. Orden y control del patrimonio
Centralizar los activos en una sociedad facilita:
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La gestión diaria
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La valoración del patrimonio
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La transmisión y sucesión
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La toma de decisiones estratégicas
4. Protección patrimonial
Separar el patrimonio de la persona física ayuda a:
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Limitar riesgos
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Aislar activos frente a contingencias personales
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Mejorar la seguridad jurídica global del patrimonio
Ejemplo 1: Inversor inmobiliario con varios inmuebles en alquiler

Situación como persona física
Un inversor posee cinco inmuebles urbanos en alquiler:
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Ingresos anuales por alquiler: 120.000 €
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Gastos deducibles (mantenimiento, comunidad, seguros): 20.000 €
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Rendimiento neto: 100.000 €
Este rendimiento tributa en el IRPF a un tipo medio aproximado del 45%.
Impuesto anual:
45.000 €
Resultado neto:
55.000 €
Situación con sociedad patrimonial
Los inmuebles se aportan a una sociedad patrimonial.
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Rendimiento neto: 100.000 €
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Impuesto sobre Sociedades (25%): 25.000 €
Resultado:
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Beneficio neto en la sociedad: 75.000 €
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Ahorro fiscal anual: 20.000 €
Este ahorro puede destinarse a nuevas inversiones inmobiliarias o a la amortización de deuda.
Ejemplo 2: Patrimonio mixto inmobiliario y financiero
Situación como persona física
Un empresario obtiene:
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Rentas inmobiliarias: 80.000 €
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Rendimientos financieros: 40.000 €
Total rendimientos: 120.000 €
Tipo medio IRPF: 47%
Impuesto anual:
56.400 €
Situación con sociedad patrimonial
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Rentas totales: 120.000 €
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Impuesto sobre Sociedades (25%): 30.000 €
Ahorro fiscal anual:
26.400 €
Además, la sociedad permite mantener los beneficios para futuras inversiones sin pasar por la tributación personal del socio.
Ejemplo 3: Sociedad patrimonial y planificación sucesoria
Situación sin sociedad patrimonial
Un patrimonio inmobiliario y financiero valorado en 2.500.000 € se encuentra a nombre de una persona física.
En un proceso sucesorio:
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Los activos se reparten directamente entre herederos
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Se fragmenta el patrimonio
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Se dificulta la gestión conjunta
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Aumenta el riesgo de conflictos familiares
Situación con sociedad patrimonial
El patrimonio se integra en una sociedad patrimonial:
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Los herederos reciben participaciones sociales
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Se mantiene la unidad patrimonial
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Se facilita la gestión conjunta
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Se mejora la planificación fiscal de la sucesión
Importancia del asesoramiento especializado
La sociedad patrimonial es una herramienta eficaz, pero debe diseñarse correctamente. Una estructura mal planteada puede:
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No generar el ahorro fiscal esperado
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Crear problemas fiscales futuros
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Limitar la flexibilidad patrimonial
El papel de APF Consultores
APF Consultores asesora sobre sociedades patrimoniales a empresarios, inversores y familias en:
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Creación de sociedades patrimoniales
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Optimización fiscal del patrimonio
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Coordinación con estructuras holding
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Planificación sucesoria y patrimonial
Su enfoque se basa en el análisis individualizado de cada situación, garantizando estructuras legales, eficientes y alineadas con los objetivos a largo plazo del cliente.
Gestionar patrimonio sin una estructura adecuada puede implicar pagar más impuestos y asumir riesgos innecesarios. Una correcta planificación marca la diferencia.